El trono vuelve a ser de Tiger

El estadounidense nuevamente quedó en el tope del Ranking Mundial de Golf, luego de que lo perdió el 30 de octubre de 2010.

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Tiger sonríe junto a Arnold Palmer, luego de consagrarse campeón y recuperar el número uno del mundo. (c) Getty Images.


El norteamericano Tiger Woods se ha proclamado hoy vencedor del torneo Arnold Palmer Invitational que se disputa en la ciudad estadounidense de Orlando (Florida), incluido en el circuito PGA, y ha recuperado el 'número uno' en la clasificación mundial, que ostentó por última vez a finales de 2010.
Su victoria de hoy es la número 99 en su carrera como profesional, la 77 en el PGA Tour y la octava en el torneo que se juega en el campo de Bay Hill, dotado 6.200.000 dólares en premios, lo que le permite igualar el récord de su compatriota Sam Snead de más triunfos en una misma competición.
Un día más tarde de lo previsto -una tormenta obligó a suspender ayer la ronda final del torneo, cuando Woods había jugado solo dos hoyos-, el estadounidense ha logró su tercera victoria de 2013 al finalizar el recorrido de hoy en 70 golpes (dos bajo par), hasta una puntuación total de 275 golpes (trece bajo par). Eso le ha hecho aventajar en dos al inglés Justin Rose, que este lunes ha acabado también con 70 golpes. En tercer lugar, con 280 golpes, han quedado el español Gonzalo Fernández-Castaño y los estadounidenses Mark Wilson, Keegan Bradley y Rickie Fowler.
Tiger Woods, que estuvo durante 623 semanas como 'número uno' del mundo, recupera así ese puesto, que arrebata al norirlandés Rory McIlroy, ausente en Orlando, y en el que no había estado desde el 30 de octubre de 2010.
Las malas noticias para el norteamericano, sin embargo, habían comenzado a llegar casi un año antes, a finales de noviembre de 2009, cuando sufrió un accidente de tráfico a las puertas de su domicilio en Isleworth (Florida), supuestamente después de que su entonces esposa, Elin Nordregen, golpeara con un 'hierro 7' la luna trasera de su todoterreno.
Luego llegaron golpes aún más duros para el deportista que revolucionó el golf desde su irrupción en 1997: se divorció de su mujer; prescindió del que había sido su tutor de "swing" durante seis años; perdió patrocinadores y estuvo mucho tiempo sin sumar un título hasta poder superar la mala racha y volver de nuevo a los primeros puestos de la clasificación mundial.
"Es fruto del trabajo duro, la paciencia y volver a ganar torneos", ha señalado Woods sobre su retorno al 'número uno' tras su triunfo, mientras que sobre su impresionante racha en Bay Hill ha dicho: "Juego bien aquí, es así de simple".
El siguiente reto de Woods será el torneo de Augusta, que se disputará entre los próximo 11 y 15 de abril y donde ganó por última vez en 2005.